¿Banco El Tempranillo o El Tocomocho?
3 Noviembre 2008
Hace unos días se publicaba la noticia de que los bancos iban a emplear la mitad de los fondos públicos de rescate para el reparto de dividendos entre accionistas.
A veces se ha considerado benévolamente que los bancos eran unos bandoleros: nos asaltan y nos roban una comisioncilla por aquí, unos intereses por allá… Nos dejamos porque quién mejor va a cuidar de nuestro dinero. Y al fin y al cabo el bandolero siempre ha tenido su prestigio social.
Pero nada más lejos de la realidad. Yo lo llamaría tocomocho: nos quieren colar un billete de lotería falso como si fuera el gordo y los gobiernos de turno hacen de gancho. O directamente extorsión: si no les pagamos sus lujos nos amenazan a los demás con la ruina.
Pero ya está bien. Que quiebren de una vez todos los bancos, salgamos a quemar en las plazas nuestros exiguos ahorros y quedémonos con nuestras casas hipotecadas. No los necesitamos.
Aquí tienes más información sobre el rescate, el saqueo final de Bush, en un artículo de Naomi Klein en La Haine.
Más programas sociales para los ricos
18 Octubre 2008
Hoy al pasar por delante del super del barrio me aborda una señora pidiendo un aportación para el Domund, que la verdad, ni sabía que siguiera existiendo. Inmediatamente he imaginado que las aportaciones de los solidarios vecinos irían destinadas a reflotar algún banco en quiebra y a paliar el hambre de los banqueros en los comedores sociales del Ritz.
Lo ilustra genialmente la viñeta de El Roto en El País:
Redadas racistas en Lavapiés
12 Octubre 2008
El pasado lunes 6 de octubre vimos una vez más cómo la policía paraba y pedía papeles a muchos de los vecinos del barrio. No a todos, a mí por ejemplo nunca me los han pedido, sino a aquellos que por el aspecto parecían proceder de un país extranjero, fundamentalmente del sur, porque ninguno tenía tampoco pinta de sueco. Algunos de ellos son elegidos, en torno a veinte, y colocados en fila en una de las paredes de la plaza de Lavapiés, custodiados por un fuerte dispositivo policial, a la espera del furgón que se los llevará yo no sé bien con qué destino.
Y no es la primera vez que presenciamos esta imagen. Yo me he topado con ella todos los meses. E imagino que en otros barrios debe ser también una imagen corriente. Normalmente la hemos contemplado con una mezcla de impotencia y vergüenza. Yo siempre he pensado que llegará el día en que miraremos atrás y nos avergonzaremos de haber mirado hacia otro lado durante tanto tiempo, de haber pasado impasibles frente al trato vejatorio recibido por personas que nos cruzamos cada día al ir a comprar el pan. Igual que en los documentales sobre la Alemania nazi escuchamos los testimonios de decentes ciudadanos que no quisieron ver lo que pasaba a su alrededor.
En esta ocasión nos congregamos frente a la escena más gente de lo habitual, casi dos centenares. Observábamos e increpábamos a la policía por un comportamiento racista que nos parecía intolerable. Por seguir las órdenes de una política y una legislación racista, xenófoba y clasista. Algunos policías se justificaban diciendo que cumplían órdenes, y es posible que algunos policías también sientan vergüenza por lo que están ejecutando, como han declarado recientemente. Gritábamos: “No son delincuentes, son nuestros vecino”, “Ningún vecino, desparecido” o “Lo llaman democracia y no lo es”.
Al cabo de una hora llegó el furgón en el que se los iba a llevar. Hubo un leve intento de ocupar la calzada para impedirlo, algunos empujones y finalmente el furgón que se va con nuestros vecinos. Y lo que queda es la sensación de impotencia y vergüenza. La sensación de vivir en una dictadura donde la vida la gente en realidad vale muy poco.
Hay un vídeo en Youtube que puede valer para ilustrar mi comentario (actualización):
Más información en:
- La Haine
Un inmigrante sin papeles no es un delincuente y no debería ser detenido, encerrado y expulsado como un animal
22 Septiembre 2008
Y no es que lo diga yo, lo dice el Sindicato Unificado de Policía en un comunicado reciente y lo recoge el diario El País en una breve nota.
Y continúan en ese mismo comunicado: “Rechazamos la política de persecución del inmigrante ilegal por inhumana, antidemocrática y contraria al respeto que merece cualquier ser humano. Los policías no somos máquinas, tenemos sentimientos, y es muy doloroso cumplir órdenes de identificación selectiva sobre inmigrantes por sus rasgos faciales, y detener a una madre que viene de trabajar ilegalmente limpiando para mantener a sus hijos. Una madre que es deportada en un acto inhumano. Rechazamos la política de justificación estadística consistente en identificar a ciudadanos extranjeros para detectar a inmigrantes ilegales, por ser una burda trampa, emitir una falsa imagen de eficacia policial, y ser contraria a los valores y principios de nuestra Constitución.”
Nada más que añadir.
Máquinas y almas en la caverna de Platón
30 Agosto 2008
Se puede visitar estos días en el Museo Reina Sofía la exposición colectiva Máquinas & Almas. Arte digital y nuevos medios, que explora “la relación entre ciencia, arte y tecnología” . En una de las dos salas ofrece ingeniosos artefactos que consiguen espectaculares efectos visuales. Por ejemplo, en las instalaciones de Daniel Rozin “se crea una imagen desdibujada del espectador cada vez que se sitúa frente a las obras” (foto 1). Listening Post, otra de las instalaciones, presenta fragmentos de conversaciones recogidos de chats y foros de internet en 231 pequeñas pantallas (foto 2).
Llama la atención cómo los espectadores deambulamos por la sala contemplando nuestro pálido reflejo en un conjunto de laminillas que simulan un tejido o asistimos cómodamente recostados al constante flujo de mensajes de la red. Recuerda a los encadenados de la caverna de Platón, que sólo pueden mirar, proyectadas sobre una pared, sombras de hombres y objetos que se mueven delante de una hoguera. Tal vez sea esa la mejor metáfora para representar nuestra aproximación al mundo digital: encadenados en una silla con la mirada clavada en nuestro monitor, como los humanos del mundo futuro (próximo) de la genial pelicula Wall-e.
En otro tiempo estos espectáculos se presentaban en ferias populares, junto al hombre forzudo y a charlatanes vendedores de elixires de la eterna juventud. Ahora se presentan en edificios que cuestan 90 millones de euros ante bien educados ciudadanos que los han costeado con sus impuestos y que además pagarán una entrada de 6 euros.
Más interesantes son los espacios de Antoni Muntadas (www.thefileroom.org) y Antoni Abad (www.zexe.net), en la otra sala de la exposición, pero no eso no lo comento ahora que me voy de vacaciones.
Libertad para Amadeu Casellas
24 Agosto 2008
Amadeu Casellas es un preso anarquista que lleva más de 25 años encarcelado por atracos a mano armada en la década de los 70 para financiar luchas obreras. Fue denominado por la prensa el “Robin Hood español” porque entregaba parte del botín a las personas más desfavorecidas.
Actualmente cumple condena en la prisión de Quatre Camins-Granollers y permanece en huelga de hambre desde el pasado 23 de junio para reclamar la aplicación de limitación del tiempo de condena a la que tiene derecho y obtener la libertad condicional.
Desde aquí simplemente quiero manifestar mi apoyo a su causa, aunque sea políticamente incorrecto en estos tiempos de retroceso de las libertades, endurecimiento de las condenas y “justicia” vengativa.
En los siguientes enlaces tienes más información:
- Entrevista de Amadeu Casellas con La Haine
- Amadeu Casellas. El imperio de la ley, por CNT de Manresa
El libro electrónico
15 Agosto 2008
Los libros en papel son herramientas para la lectura casi perfectas y por eso han perdurado a través de los siglos. Son extremadamente simples y fáciles de usar, y al tiempo albergan experiencias maravillosas para los lectores. Ahora vivimos la era digital y el contenido de bibliotecas enteras puede ser almacenado en tarjetas de uno o dos centímetros, así que está a nuestro alcance no ya la Biblioteca de Babel de Borges, que contiene todos los libros, sino el libro mismo que contiene todos los libros.
El desafío es diseñar ese artefacto que contenga cualquier obra en formato digital, pero que sea capaz de al menos igualar la experiencia de la lectura en un libro de papel. La misión es difícil y para muchos imposible conseguir algo semejante al tacto de su papel, su olor al abrirlo, su sonido al pasar las páginas o la belleza de algunas encuadernaciones.
A primeros de año vio la luz un nuevo dispositivo de lectura de libros electrónicos: el Papyre 6.1.
Soy afortunado por contar con uno y poder comentar aquí lo que me parece más destacable:
A favor:
- El texto queda impreso con tinta electrónica, que tiene la misma calidad de la lectura que la tinta sobre papel y no produce reflejos.
- Su tamaño (184×120,5×9,9 mm) y peso (200 g) son similares a los de cualquier libro.
- Es muy fácil de usar: tiene botones para pasar página adelante y atrás, permite dejar marcas de lectura y cada libro se abre directamente en la página en que lo dejaste la última vez.
- Permite almacenar cientos de libros y en distintos formatos: pdf, documentos de word…
A mejorar:
- Es una pena que no lea documentos de texto del Open Office.
- Debería mejorar la búsqueda de obras dentro de directorios demasiado largos. No es fácil encontrar una obra entre 400 pasando páginas de 10.
- Su pantalla de lectura, la parte más importante del libro, no ocupa toda la superficie del dispositivo, desaprovechando valiosos centímetros. Desconozco si hay alguna razón técnica detrás o es una simple elección de diseño.
A mí no me costó trabajo encontrar en Internet copias de libros para descargar e imagino que en cuanto se popularicen estos dispositivos cualquier novedad estará disponible de forma inmediata. Espero que alguien se anime a lanzar una web en español sobre libros con todas la ventajas de la red.
¿Tendrán los editores reflejos suficientes para adaptarse a los cambios que se avecinan en los hábitos de los lectores?
Sólo quedan 10 años para la revolución
9 Agosto 2008
Se han cumplido 40 años desde el mayo del 68 francés, así que este post llega un poco tarde, pero es que es ahora cuando inauguro el blog. Se han celebrado multitud de homenajes y duelos, pero yo me voy a referir a un ciclo de cine celebrado en en Reina Sofía organizado por Amador Fernández Savater: Con y contra el cine.
En este ciclo se mostraron fundamentalmente películas rodadas en los días de la revuelta, y también otras anteriores o posteriores. De lo allí visto esto es lo que me gustaría comentar:
- El mayo del 68 francés no fue sólo una revuelta cultural contra las viejas costumbres de las clases acomodadas o una crítica light de la sociedad de consumo, como a menudo ha quedado reflejado en las revisiones de aquellos acontecimientos, sino que realmente se vivió la negación de las estructuras económicas y de autoritarismo que mataban (aún lo hacen) la vida de la gente.
- Se paralizaron y ocuparon fábricas, universidades y calles durante semanas frente a patrones, políticos, fuerzas del orden e incluso sindicatos. Se reclamaron reducciones de las jornadas laborales, aumentos significativos de los salarios, mejora de las condiciones en el trabajo y se manifestó el rechazo a todo aquello que iba en detrimento de la buena vida de la gente por el simple hecho de aumentar el beneficio económico de unos pocos.
- Nada de lo que allí se reclamaba ha perdido vigencia, más bien parece que ha ganado con los años. Se aspiraba a semanas laborales de 40 horas, cuando la Unión Europea acaba de aprobar 40 años después la ampliación de estas hasta las 60 horas en casos generales y a 65 para determinados colectivos. No se conocen reacciones destacables. Cualquier día dormiremos cómodamente en nuestros puestos de trabajo y nadie se inquietará.
- Fueron las fuerza de izquierda oficiales como los sindicatos o el PCF quienes desactivaron los impulsos de rebelión de trabajadores y estudiantes. Nunca entendieron un movimiento que escapaba a su control y como a menudo sucede, se pusieron de lado del poder para reclamar docilidad. Lo consiguieron. Seguro que se nos ocurren multitud de ejemplos actuales en los que los trabajadores se comprometen en la lucha por mejores condiciones y son los sindicatos los primeros en pedir moderación con mayor eficacia que los propios departamentos de RRHH de las empresas.
- Se trató de acontecimientos imprevistos apenas unos meses antes. Nadie imaginaba que en la próspera Francia de los 60, uno de los países más desarrollados del mundo se pudiera producir una contestación social de esa magnitud.
Con todo ello la principal conclusión que pudimos extraer del ciclo, la había expresado un trabajador a la puerta de la fábrica tras muchas semanas de huelga (y sin cobrar): “todavía no estamos preparados para la revolución, pero seguramente dentro de 50 años sí sea posible”. Así que transcurridos 40 años desde el gozoso mayo del 68, sólo quedan 10 para la revolución.
¡Nos vemos en las barricadas!












